Es suficiente para que los hombres nos sumemos

El siguiente artículo se enmarca en la reflexión del 25N sobre el papel de los hombres en la eliminación de las violencias contra las mujeres.

Cuando surge el cuestionamiento sobre el camino que como sociedad debemos transitar para lograr la satisfacción y garantía de los derechos de las mujeres, es difícil evitar pensar en el papel que como hombres debemos asumir durante este trayecto, sobre todo, porque hemos sido los principales protagonistas que de manera consciente o inconsciente, violentamos y excluimos a las mujeres. Quizá esto parezca extraño para algunos, pero el hombre tiene una gran carga de responsabilidad al provocar o actuar con “naturalidad” o “normalidad” frente a casos de violencia de género.

Si no se ha preguntado ¿por qué hay tantos hombres que ganan mayor salario que mujeres en los mismos cargos? o ¿por qué hay tantos hombres que llegan con mayor facilidad a posiciones de liderazgo?, o ¿por qué todos los días vemos tantos casos de feminicidios?, es probable que esté normalizando las violencias contra la mujeres. Por esta razón es importante  empezar a cuestionarse desde la cotidianidad de su familia, el trabajo o el ejercicio profesional y todas aquellas relaciones interpersonales, cuál ha sido el papel que como hombres hemos jugado en esta violencia evidente y también silenciosa, que tiene sumidas a un gran número de mujeres en una situación de desigualdad.

Para los que aún consideren ajena esta problemática, aquí van algunas cifras que evidencian esta situación. En Antioquia, según el Perfil de género publicado recientemente por la Secretaría de las Mujeres de Antioquia, solo 28 de cada 100 mujeres rurales en edad de trabajar se encuentran ocupadas, a diferencia de los hombres, en quienes la proporción es de 73 de cada 100. Otra cifra relevante es que 9 de cada 10 mujeres realizan trabajos domésticos y de cuidado sin ninguna remuneración, dedicando en promedio 27,9 horas en la semana, a diferencia de los hombres, quienes dedican 9,7 horas en la semana. En Cundinamarca, por ejemplo, en la última publicación del Observatorio de la Región de la Cámara de Comercio de Bogotá sobre la tasa de desempleo, las mujeres estaban en un 20,1%, mientras que la de los hombres en un 12%.

Respecto a las violencias, según el informe Mujeres y Hombres: Brechas de Género en Colombia del DANE, el 98,7% de las agresiones de pareja que ocurren en Colombia contra las mujeres provinieron de parejas del sexo opuesto; el 44% de los agresores son los compañeros permanentes, el 32,5% excompañeros permanentes, el 11,1% los esposos, y el 8,5% novios o exnovios. Estas cifras brindan un panorama suficiente para querer transformar estas brechas de desigualdad y de violencia junto con las razones que han llevado a ella. Es un contexto claro para que los hombres empecemos o sigamos preguntándonos lo que debemos hacer y en lo que debemos aportar para cambiar esta situación.

«Si esto le cuestiona, o le conflictúa, no se preocupe y no desista, pues este proceso es para que todos salgamos de nuestra zona de confort y de los privilegios que como hombres nos hemos atribuido históricamente. Cuando esto suceda, tenga claro que va en el camino correcto, que es un proceso de valor, de justicia, largo y de reflexión»

¿Qué podemos hacer como hombres para prevenir y eliminar las violencias contra las mujeres?

Si como hombres consideramos la importancia de involucrarnos, podemos empezar por:

  • Asumir  las responsabilidades que nos corresponden en el  cuidado del hogar, también, en las relaciones interpersonales reconociendo a las mujeres y sus derechos.
  • Promover acciones para que en el trabajo las mujeres y los hombres sean vistos por igual.
  • No amenazar o vulnerar el derecho de las mujeres a decidir voluntaria y libremente sobre su sexualidad.
  • Eliminar cualquier acción que atente contra los recursos y el patrimonio de las mujeres,
  • Evitar comportamientos, palabras y gestos dirigidos a perseguir, intimidar, chantajear, importunar o vigilar a una mujer, con sus acciones puede ponerlas en peligro.

Hoy, invitamos a todos los hombres a pintar el mundo de naranja, para que hagamos un solo llamado a la prevención, acción y eliminación de todas las formas de violencias que se ejercen contra las mujeres. La familia, los espacios laborales y sociales pueden ser entornos seguros para ellas si, reconocemos nuestro rol y actuamos para defender los derechos de las mujeres, entre ellos, vivir una vida libre de violencias.  

Artículo escrito por el equipo de alianzas del proyecto Vamos Tejiendo


Vamos Tejiendo es un proyecto financiado por el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos,
bajo el acuerdo de cooperación número IL‐33989-19-75-K. El 100% del costo total del Proyecto es
financiado con recursos federales por un total de 5 millones de dólares. El contenido de este
material no refleja necesariamente las opiniones o las políticas del Departamento de Trabajo de
los Estados Unidos. La mención de nombres comerciales,productos, comerciales u organizaciones
no implica su aprobación por el gobierno de los Estados Unidos.

1 comentario en “Es suficiente para que los hombres nos sumemos”

  1. Excepcional, gracias por este tipo de campañas que sensibilizan y enriquecen la cultura de «Respeto», especialmente «Para las mujeres, por siempre y para siempre».
    Sumémonos con convicción, para contribuir en la construcción y crecimiento de nuestro país.

    Con gratitud, aprecio y cariño, a todo mi admirado equipo «Vamos Tejiendo»

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